Yo quiero dejar para todo miembros de la Iglesia Obreros/a Pastores, Obispo este poema espero respuesta de su parte.
LOS OJOS DE CRISTO
Los ojos de Cristo son ojos de amor
Que miran muy tiernos con luz celestial;
Son ojos que irradian un santo esplendor
Que ahuyenta la sombra del pérfido mal.
Los ojos de Cristo reflejan muy bien
Las bellas auroras de días sin fin;
Los cuadros sublimes del Célico Edén.
Los regios celajes del vasto confín.
Los ojos de Cristo observan y ven
A todo el que entra al templo a adorar;
Y colman de gozo, de paz y de bien
Al fiel mayordomo que sabe ofrendar.
Los ojos de Cristo miraron doquier
Del hombre miserias, angustia y dolor;
Y el compasivo sintió el deber
De darnos alivio, consuelo y vigor.
Los ojos de Cristo mirándote están
A ti, pecador, en tu senda sin luz;
Si quieres la vida vivir sin afán:
Ven hoy humillado al divino Jesús.
Yo quiero dejar para todo miembros de la Iglesia Obreros/a Pastores, Obispo este poema espero respuesta de su parte.
LOS OJOS DE CRISTO
Los ojos de Cristo son ojos de amor
Que miran muy tiernos con luz celestial;
Son ojos que irradian un santo esplendor
Que ahuyenta la sombra del pérfido mal.
Los ojos de Cristo reflejan muy bien
Las bellas auroras de días sin fin;
Los cuadros sublimes del Célico Edén.
Los regios celajes del vasto confín.
Los ojos de Cristo observan y ven
A todo el que entra al templo a adorar;
Y colman de gozo, de paz y de bien
Al fiel mayordomo que sabe ofrendar.
Los ojos de Cristo miraron doquier
Del hombre miserias, angustia y dolor;
Y el compasivo sintió el deber
De darnos alivio, consuelo y vigor.
Los ojos de Cristo mirándote están
A ti, pecador, en tu senda sin luz;
Si quieres la vida vivir sin afán:
Ven hoy humillado al divino Jesús.